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Columnas No es la solución para los inmigrantes ser invisibles

Desde otra patria

Por Beatriz Limón

Nunca llegue a pensar que una persona buscará ser invisible, perderse entre la multitud, pasar desapercibido por la vida. Es difícil de entender, más en un mundo competitivo, donde las redes sociales bombardean con falsas imágenes de vidas “exitosas”. Aquí, en Estados Unidos, son miles los inmigrantes que se han vuelto invisibles, y no es por gusto, sino por necesidad, requieren vivir en las sombras para poder continuar siendo parte de este país, que lejos de acogerlos, emprendió una cacería indiscriminada bajo las leyes antinmigrantes que se viven con las nuevas políticas de la administración de Donald Trump. Recientemente platicaba sobre este tema con el reconocido neurocirujano Alfredo Quiñones Hinojosa, quien él mismo se describió como uno de esos seres “invisibles”, cuando cruzó de indocumentado para trabajar en los campos agrícolas de California. Pero lo que más me sorprendió al entrevistar a este cachanilla, quien alcanzó mucho más que el ansiado “sueño americano”, pasando de ser un pizcador sin papeles a convertirse en el presidente del Departamento de Cirugía Neurológica en Clínica Mayo en Florida, es que en ocasiones aún sigue sintiendo esa sensación de invisibilidad. Y yo cuestionó cómo una persona como Quiñones, quien llegó a Estados Unidos sin un status migratoria y sin el idioma, logró graduarse de la escuela de Medicina de Harvard y es uno de los cirujanos más reconocidos mundialmente del Hospital de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, sigue sintiendo ese temor a no ser parte del sistema norteamericano. Este sentimiento no tiene que ver con el éxito, yo me he sentido invisible en repetidas ocasiones, es sencillo de entender, uno se reconoce fuera de su patria, en medio de otra cultura, donde hablar el español puede ser la causa de sufrir un ataque racista, como se ve en múltiples videos que circulan por las redes. Pero la solución no es hacerse pequeño ante ese sentimiento, y Quiñones, también conocido como el Doctor “Q” explica que el enfrentar ese temor lo ayudo a salir adelante. Se debe de entender que la historia entre las fronteras de México y Estados Unidos han sido complejas a través de lo años, y eso vuelve compleja la estadía de los inmigrantes en el país de las barras y las estrellas. La solución es demostrar hasta donde pueden llegar los inmigrantes a través del trabajo duro, los estudios y la perseverancia y, aunque el éxito de Quiñones podría calificarse como un acto aislado, es la realidad de la capacidad que tenemos los inmigrantes y las metas que podemos alcanzar en los Estados Unidos. Y justamente ahí radica el temor de los políticos norteamericanos, el alcance de los latinos en el futuro. Pero ni el más inmenso muro impedirá que los sueños de los inmigrantes triunfen. Beatriz Limon Corresponsal de la Agencia de Noticias EFE Correo: blemonita@hotmail.com @Betylimon16

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