No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Espectáculos

“Paulina (Rubio), una vez me tiró mi ropa al escusado”: Erik Rubín, hablando de su llegada a Timbiriche

Erik Rubín entró a Timbiriche cuando tenía 12 años de edad y fue el único miembro que no reemplazó a un integrante y se ganó su lugar por su enorme talento.

Avatar del

Por El Imparcial

Cuando Erik Rubín entró a Timbiriche era el niño que cantaba mejor en ese momento, lo que provocó aún más problemas entre sus demás compañeros.(Instagram/timbiriche_mx)

Cuando Erik Rubín entró a Timbiriche era el niño que cantaba mejor en ese momento, lo que provocó aún más problemas entre sus demás compañeros. | Instagram/timbiriche_mx

Antes de la entrañable amistad que ahora existe entre la mayoría de los integrantes del grupo Timbiriche, no todo fue “miel sobre hojuelas”, ya que estando en la adolescencia, a algunos les costó mucho trabajo ser aceptados por sus compañeros, entre ellos Erik Rubín.

Para un programa de TV Azteca, el propio artista recordó las “diabluras” que sus compañeros le hicieron cuando ingresó al grupo a la edad de 12 años, en 1983, un año después de haberse formado el grupo, ya que era sobrino de la compositora Amparo Rubín,  pero su talento indiscutible provocó conflictos en la agrupación.

Paulina, una vez me tiró mi ropa al escusado; Diego, en una entrevista, me agaché a abrocharme las agujetas y me pegó contra la mesa. Ellos siempre me estaban haciendo bromas pesadas, entonces, una vez, en unas clases de canto, había una terracita o algo así y salieron Diego y Benny, y yo los encerré ahí como una hora y Benny me acuerdo que me decía: ‘Abreme, te voy a matar’ y cuando le abrí, se me dejó ir a la ‘guamazos’”, relató.

Guillermo Méndez Guiú, productor musical de la agrupación, declaró para La Historia Detrás del Mito, que cuando Erik Rubín entró a Timbiriche era el niño que cantaba mejor en ese momento, lo que provocó aún más problemas entre sus demás compañeros.

“Estaban tratando de grabar una parte y no les salía, me llamaban a mí y grababa su parte, entonces no era como padre para ellos”, recordó Erik.

En el documental se dijo que controlar a los “Timbiriches” no era nada fácil, ya que eran muy indisciplinados, al grado que en una ocasión, cuando estaban en un hotel de Los Ángeles, tuvieron que pagar una cantidad importante de dinero porque comenzaron a jugar con los extinguidores y prácticamente los averiaron.

En esta nota

Comentarios