Deportes

Lamenta Máscara Año 2000 muerte de "Perro Aguayo"

Chucho Reyes lo calificó como un verdadero símbolo de la lucha libre.

Avatar del

Por Agencia Reforma

Chucho Reyes (foto) perdió la tapa a manos del Rabioso, así como también vio caer su cabellera en un par de ocasiones, lo que asegura fue un honor, pues no cualquiera pudo tener al Can como su rival arriba del ring y como amigo fuera de él.(Agencia Reforma)

Chucho Reyes (foto) perdió la tapa a manos del Rabioso, así como también vio caer su cabellera en un par de ocasiones, lo que asegura fue un honor, pues no cualquiera pudo tener al Can como su rival arriba del ring y como amigo fuera de él. | Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Máscara Año 2000 lamentó profundamente la muerte del Perro Aguayo, a quien calificó como un verdadero símbolo de la lucha libre, asegurando que si hubiera cinco como él, la lucha mexicana estaría a otro nivel.


Chucho Reyes perdió la tapa a manos del Rabioso, así como también vio caer su cabellera en un par de ocasiones, lo que asegura fue un honor, pues no cualquiera pudo tener al Can como su rival arriba del ring y como amigo fuera de él.


Arriba del ring nos dábamos a llenar, pero abajo, fuimos amigos muchos años atrás. Hablar del Perro Aguayo es hablar de uno de los señorones de la lucha libre, de un ejemplo, en pocas palabras creo que es el símbolo de la lucha libre. En verdad, hablar de él son palabras mayores.


"Me tocó perder la máscara y la cabellera, pero tener una rivalidad con el Perro Aguayo no cualquiera, era de otro nivel", mencionó Máscara Año 2000.


El Padre de más de 20 agregó que la salud de Pedro Aguayo ya no era la óptima desde hace mucho tiempo, pero lo recordará como "el amigo, la gran persona y el extraordinario ser humano que fue, pues era alguien muy humilde y entregado al cien. Lo admiré, lo admiro y lo admiraré toda la vida".


En tanto Canek, quien formó con el Can de Nochistlán la agrupación Los Compadres del Diablo, recordó que era peligroso como rival, exigente como compañero, pero siempre como un gran amigo.


"Era un hombre entregado a su trabajo. Te exprimía al máximo cuando luchaba contigo. Dabas el extra para poder estar a la altura o ganarle como rival. Era una bella persona, era un hombre entrañable", manifiesta.


El Gigante tabasqueño opinó que toda esa entrega sobre los encordados terminó por cobrarle factura, pues lo vio sufrir lesiones que poco a poco lo orillaron a alejarse del pancracio.

En esta nota
  • Perro Aguayo
  • Máscara Año 2000

Comentarios