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Columnas VÍA LIBRE

Sistema corrupto

En aquel segundo debate de 2015 Javier Gándara cuestionó a la hoy Gobernadora: “Si lo tienes, preséntalo”. El empresario se refería a lo que había expresado Claudia Pavlovich: “Tengo un plan”

En aquel segundo debate de 2015 Javier Gándara cuestionó a la hoy Gobernadora: “Si lo tienes, preséntalo”. El empresario se refería a lo que había expresado Claudia Pavlovich: “Tengo un plan”. La verdad es que no tenía idea de qué hacer con la economía estatal o por lo menos en esa ocasión no atinó a esbozar sus líneas fundamentales. La propuesta no era realmente su fortaleza en la dura campaña de ese año. Traigo a cuento la anécdota porque a inicios de la semana otro Gándara, ahora Ernesto, presentó una especie de plan de reactivación de Sonora. Digo especie porque, por más que escudriñé en distintos medios de comunicación no pude adivinar el contenido detallado del plan. Parecería una imitación al “tengo un plan” de CPA. Sólo falta que algún adversario se lance a decirle: “Si lo tienes, preséntalo”.

El martes 20, el candidato Alfonso Durazo se presentó en el Foro Elección21 organizado por la Canacintra Hermosillo. De acuerdo con el formato del encuentro, el invitado hacía un comentario a cada una de las propuestas temáticas formulada por integrantes de dicha cámara: Destacaron los temas sobre economía, mejora regulatoria, medio ambiente, minería y la cuestión energética. Fue una buena oportunidad para aquilatar de qué está hecho el morenista que busca la gubernatura.

Me referiré en esta ocasión al intercambio que se dio en torno a los dos últimos aspectos: Minería y energía. En ambos, el diagnóstico y la propuesta de los “Canacintros” discrepaba de la política que impulsa el Gobierno federal; tampoco comprendían que el ámbito de atención correspondía a la esfera federal y no a la estatal. Con ese argumento, el candidato pudo haber sorteado el cuestionamiento indicando que esos temas no serían de su competencia; sin embargo, no rehuyó el debate señalando que, aunque no hubiese responsabilidad administrativa existía responsabilidad política. No le sacó al bulto pues, como acostumbran muchos en aprietos similares.

Sobre el sector minero se propuso el rescate del Fondo Minero que según los panelistas había generado interesantes ingresos para las haciendas estatal y municipales. Al respecto, Durazo dijo que el impuesto que sostenía ese fondo minero no había desaparecido. Lo que desapareció fue el Fondo Minero, en el que, como en muchos otros equivalentes, se había incurrido en desaseos financieros. Propuso que la solución no era recuperar el Fondo Minero sino rescatar los recursos que se recaudan vía impuesto minero.

Sobre la cuestión energética uno de los expositores señaló que la Federación debería terminar con la estrategia de desacreditar a los empresarios dedicados a la generación de energías limpias o renovables. El candidato morenista dejó claro que el Gobierno federal no está en contra de las energías renovables sino de los contratos leoninos con empresas trasnacionales, auspiciados por funcionarios corruptos. Éste es el meollo del problema; en ello subyace la querella que la 4T mantiene contra los corporativos foráneos dedicados a generar electricidad. Modificar esos desventajosos contratos, sostuvo, es el objetivo de López Obrador; no es un ataque a la generación de energías limpias ni nada que se le parezca.

Los argumentos esgrimidos por Alfonso Durazo, tanto en la cuestión del Fondo Minero como en la generación de energías verdes, giran en torno a que la corrupción es el caballo de Trolla, el común denominador que ha impedido el buen funcionamiento de esos fideicomisos y en general de las empresas paraestatales.

Esta misma definición la bosqueja para explicar el rezago económico que experimenta la entidad en casi 30 años. Esto es, la corrupción está detrás de la pérdida de competitividad, de la diminuta inversión extrajera registrada y el escaso protagonismo que la entidad tiene en la frontera Norte. Puso un ejemplo: El fallido Cytrar. Sonora sí necesita un confinamiento de sustancias tóxicas, pero se decidió ponerlo en un sitio cercano al casco urbano porque así convenía a los intereses de la autoridad en turno. La historia reciente del Estado está plagada de decisiones parecidas. Acabar con la corrupción es impostergable si de recuperar la grandeza de Sonora se trata. Es la apuesta que los otros candidatos no pueden hacer.

Alvaro Bracamonte Sierra. Doctor en Economía. Profesor-investigador de El Colegio de Sonora. 

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