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Columnas Ana María Salazar

Cría cuervos y… te destruirán

Será en Twitter, Facebook, Instagram, donde los enemigos políticos encontrarán información para atacar a los candidatos ganadores de las elecciones intermedias una vez que tomen protesta

Por Ana María Salazar

Será en Twitter, Facebook, Instagram, donde los enemigos políticos encontrarán información para atacar a los candidatos ganadores de las elecciones intermedias una vez que tomen protesta.

A casi 50 días de las elecciones más grandes en la historia del País, todos los candidatos para los 21 mil cargos de elección popular en disputa deberían de haber limpiado o en algunos casos cancelado sus redes sociales. Porque es en Twitter, Facebook, Instagram, donde los enemigos políticos y los medios de comunicación seguramente encontrarán un tesoro de información, fotografías y hasta videos para poder atacar a los candidatos ganadores de las elecciones intermedias una vez que tomen protesta.

Candidatos y candidatas que no hayan ‘limpiado’ los contenidos de sus redes sociales habrán cometieron un error de novatos en la ruda política mexicana y seguramente pagarán las consecuencias con el tiempo.

El no asegurar que se ‘limpiaran’ las redes sociales de sus familiares y allegados cercanos es una negligencia peligrosa y destructora. Abre la puerta para que detractores, enemigos, el SAT, la UIF y los medios de comunicación documenten y publiquen información que podrían tener hasta implicaciones penales para los candidatos ganadores y sus allegados.

El presidente Andrés Manuel López Obrador continúa asegurando, todos los días en sus conferencias matutinas, que su prioridad es desaparecer las prácticas de corrupción que son una herencia de los neoliberales y de los conservadores. Y, sí, pareciera que su administración estaría buscando balconear a ex funcionarios de administraciones anteriores. Y parte de la estrategia ha sido investigar a los allegados y familiares de estos ‘neoliberales corruptos’. Parecería que esta prioridad de acabar la corrupción no aplica a funcionarios ni militantes de Morena.

Por eso los ganadores de los 21 mil cargos de elección popular que no militan en Morena tendrán que asumir que, si son incómodos para la 4T, habrá más posibilidades de que enfrenten acoso e investigaciones administrativas, judiciales y penales. Este acoso podría ser especialmente severo en contra de sus familiares.

El golpe avisa. Y las publicaciones en las redes sociales proporcionan gasolina para las hogueras políticas.

Pero ser familiar de un candidato o candidata en estas elecciones intermedias conlleva responsabilidades y dificultades. De no seguir las reglas del juego, podrían eventualmente destruir políticamente a su familiar que el 6 de junio fue electo.

Mas allá de la prepotencia que eventualmente surge en la mayoría funcionarios y legisladores electos, es mucho más grave cuando la familia asume que tendrá un manto de inmunidad e impunidad. Los líderes jurásicos y populistas creen que poseen inmunidad y que su familia, amigos y todo su círculo cercano gozan de la misma.

Hace varios meses publique ‘Manual de Liderazgo para no ser un Líder Jurásico’ en donde subrayaba en el apartado ‘Cría cuervos y te sacarán los ojos’ la importancia de que los candidatos a puestos de elección popular se sentaran a conversar con sus familiares y amigos cercanos y tener una difícil e incómoda conversación. ¿Cuál es el contenido de este diálogo? El círculo íntimo tiene que aceptar el escrutinio público que enfrentará por su cercanía con las candidaturas y eventual ganador o ganadora de la contienda.

En los últimos seis años, los familiares y amigos cercanos de los y las gobernantes fueron sometidos a un gran escrutinio público, particularmente por los medios de comunicación. Hubo voces que argumentaron lo injusto que resultaba el uso de la información de la vida personal de los familiares y amigos como armas para atacar a los candidatos y gobernantes.

El electorado no sólo puede y debe evaluar la credibilidad de un candidato, también se vale conocer quiénes lo rodean. ¿Cómo podrá un candidato hablar de que luchará en contra de la corrupción si uno de sus familiares posee riquezas inexplicables? Si una candidata está en favor del Estado de Derecho y va a atacar la impunidad rampante, ¿con qué cara afirma tal propuesta si los que la rodean son intocables por la justicia?

Sin importar si vivimos en un mundo de líderes jurásicos o populistas, hoy, más que nunca, la conducta de la familia y del círculo íntimo de los y las gobernantes se considera no sólo extensión de su estilo de liderazgo, sino que se suma como un elemento más que permite anticipar el tipo de gobernante que será de ser electo. Pero a diferencia del pasado, los familiares y allegados de los futuros funcionarios, funcionarias y legisladores, podrían con un tuit o un video en Instagram destruir el futuro político de su allegado.

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