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Lo que sigue

López Obrador ha prometido en múltiples ocasiones que se retirará de la vida pública una vez termine su sexenio; sin embargo, son pocas las personas que creen que será un ex presidente silencioso

El presidente López Obrador acaba de dar su quinto y último Grito de Independencia antes de que haya una Presidenta electa de México y de que él esté por dejar el cargo. Y es que el 15 de septiembre de 2024, AMLO será presidente saliente y Claudia Sheinbaum o Xóchitl Gálvez será Presidenta electa. AMLO dará su sexto Grito y dos semanas después, el 1º de octubre, le estará entregando la banda presidencial a la primera Presidenta de México.

Por ello, muchos en el obradorismo ya se oyen tristes por la antesala del fin de este sexenio y por ello la pregunta es ¿qué sigue? ¿Qué papel tendrá AMLO? No hay una bolita mágica para ver el futuro y saber qué hará López Obrador en los próximos meses, es decir, durante el ocaso de su mandato y el auge de la elección de su sucesora.

Para responder a ello se puede pensar en al menos tres rubros. El primero tiene que ver con el resto de su mandato y los quehaceres del Presidente. El segundo tiene que ver con su papel durante las campañas electorales y el tercero con la salida del poder. Cada uno es terreno de escenarios y especulación, pero así los imagino. Al Gobierno de AMLO le queda poco menos de un año y semana y media. Todos los presidentes de México se han dedicado a inaugurar obras y a preparar la entrega de su administración a su sucesor. Fox, Calderón y Peña inauguraron carreteras, puentes e infraestructura durante ese último año de sus gobiernos y administraron el descontento de sus cierres.

Por su lado, AMLO ya empezó con las inauguraciones, aunque apresuradas, de sus proyectos de infraestructura y seguramente lo veremos supervisando los cierres del Tren Maya, refinería de Dos Bocas, Tren Insurgente y Transpacífico cada mes, inaugurando tramos nuevos, así como caminos y demás obras que queden en el tintero. AMLO no está administrando el descontento, sino su popularidad. Esto puede cambiar en doce meses.

Respecto al papel de AMLO en lo electoral espero que el Presidente deje de opinar. Hace unos meses, cuando empezó a atizar a la senadora Gálvez, su ánimo parecía el de incentivarla a competir por la Presidencia, en lugar de por la jefatura de Gobierno. Morena parecía realmente preocupado por la posibilidad de que la senadora del PAN compitiese por la jefatura de Gobierno. A la distancia, me parece que el Presidente se convenció de que la senadora sería mucho menos fuerte como candidata presidencial que como candidata a la CDMX. Ya veremos qué ocurre en los próximos meses.

Finalmente, lo que sigue tras dejar el poder. El Presidente ha prometido en múltiples ocasiones que se retirará de la vida pública, que se irá a disfrutar su rancho “La Chin…”, a hacer caminatas, disfrutar de sus hijos y nietos y que dejará la política. Pocas personas creen que AMLO será un ex Presidente silencioso. Especialmente porque tenemos a dos ex presidentes demasiado ruidosos. A pesar de que nunca fueron presidentes populares, Fox y Calderón no desaprovechan la ocasión para movilizar lo único que saben movilizar: sus ejércitos de bots en las redes sociales. Muchos creen que para AMLO será imposible retirarse y que seguirá muy activo en la vida pública. Además, el machismo predominante en México lleva a muchos a decir que “Claudia no va a gobernar” que “AMLO le estará dictando qué hacer a Sheinbaum”. Esto es menospreciar el tamaño político de Sheinbaum. En caso de que el Frente ganase, creo que entonces sí veríamos a un ex Presidente muy activo movilizando a sus bases a las calles. El Presidente hoy sigue dominando la narrativa nacional. Claudia Sheinbaum y Xóchilt Gálvez irán tomando cada vez más notoriedad y atención mediática. En este sentido, veremos si el Presidente cumple su palabra y no se mete en la contienda, si empieza a guardarse y prepararse para la salida.

Lo más sano para la democracia es que sean las candidatas y sus propuestas las protagonistas de los próximos nueve meses. Nuevamente: Son tiempos de mujeres y tiempos electorales. Fox se metió de lleno en la contienda del 2006. AMLO no debe cometer el mismo atropello.

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