guarijíos

caminan bajo

la sombra de Los Pilares

POR LUIS ALFREDO ZAZUETA

lzazueta@elimparcial.com

 

Desde el camino que lleva de San Bernardo a Mesa Colorada, en el Sur de Sonora, se pueden observar Los Pilares, gigantes de roca que reposan inmóviles pero imponentes en plena Sierra Madre Occidental.

Como si estuvieran bajo su resguardo, ahí viven los guarijíos, uno de los ocho pueblos originarios que habitan en Sonora. Entre los municipios de Álamos y Quiriego, sobreviven inmersos en un espacio de belleza natural con cerros tapizados de amapas, cactus y árboles palo verde.

Se han mantenido ahí por muchos años, viendo poco hacia las grandes ciudades y pese a la difícil situación económica que enfrentan, gracias a la vida originada por la lluvia, cuyas aguas corren por el cauce del río Mayo.

“Aquí hay muy pocas oportunidades, los padres manejan la artesanía, ganadería, algunos tienen ovejas, chivas y de ahí compran sus alimentos”, expresó Gildardo Buitimea Romero, guarijío y promotor cultural de sus raíces.

tuchikí

pájaro

ta á

sol

kawí

cerro

sewa

flor

wechápari

cachora

mewéri

pitaya

suusú

abuela

Dibujos creados por niñas y niños indígenas de la colonia Makurawe y Los Jacales de la comunidad de San Bernardo, municipio de álamos, en el taller de estimulación artística organizado por Lutisuc y dirigido por el artista plástico Raúl Macías en el verano de 2010, con el apoyo del personal de la CDI (Comisión NAcional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de México) en San Bernardo.

imágenes

etnia Guarijía

 

POR ELEAZAR ESCOBAR

eescobar@elimparcial.com

Requieren empleos,

mejores caminos

y transporte

 

“No llegan raites, cuando llega gente hay raite, pero de allá de Álamos para acá cobran 2 mil pesos.

A veces no nos venimos porque no hay raite y ahí estamos esperando, comprando tortilla pura para aguantarse. Siempre ha sido así, hace mucho estamos así”

Librada Zaila

 

 

La falta de trabajo, de mejores caminos y de un sistema de transporte que los traslade a la ciudad son las principales problemáticas que enfrentan en la actualidad quienes integran al grupo étnico de los guarijíos.

Las oportunidades para allegarse de recursos es algo que detiene el desarrollo de los pueblos de esta etnia, ya que en sus asentamientos ubicados en la Sierra Madre Occidental, entre los municipios de Álamos y Quiriego, no hay fuentes de empleo.

Una vez al año pueden emplearse de manera temporal cuando desmontan las carreteras y caminos. Otra opción de trabajo es la artesanía, la cual apenas les genera recursos para comer. Pero a pesar de sus carencias coinciden en que no cambiarían su tierra por nada.

"A veces comemos frijol porque está muy caro en la tienda. Tortilla de maíz comemos, molemos nixtamal, a veces compramos harina. Aquí no hay carne, a veces compramos cuando hay gente que trae", comentó Librada Zaila Zazueta, ama de casa, habitante de Mesa Colorada.

2,000

Habitantes o poco más tiene la etnia guarijía en Sonora

3,000

Habitantes o más tiene la etnia guarijía en Chihuahua

1,600

Hablantes o más tiene la etnia guarijía en Sonora  (alrededor del 80% de sus miembros)

Preservan su cultura

a través de la artesanía

 

“Hemos bordado hace tiempo, pero no había hecho las flores que hay en la comunidad, estamos bordando lo que es la flor del monte, tabachín, amapa del Brasil, del estropío silvestre. Yo lo hice, dibujé las flores para bordar”

María Victoria Valdez Buitimea

 

 

Para los guarijíos es importante conservar sus tradiciones y lo hacen a través de la artesanía, a la cual ven también como un apoyo para la economía de sus familias.

Muebles de madera, arpas, violines, petates, sombreros, manteles, servilletas, tortilleros, bolsas, muñecas y máscaras son sólo algunos de los productos que realizan los artesanos de este pueblo, hombres y mujeres, en varias poblaciones de los municipios de Álamos y Quiriego.

María Victoria Valdez Buitimea es la encargada de un grupo de bordado y tejido integrado por 16 mujeres guarijías en la comunidad de Mesa Colorada. No cuentan con un taller, pero cada mujer trabaja en su casa en la creación de servilletas y manteles bordados, bolsas y sombreros tejidos y guaris (tortilleros).

Cómo llegar

En Fundición se toma la carretera Estatal 190 para llegar a Quiriego tras un recorrido de 58 kilómetros y aproximadamente 45 minutos. De Quiriego a la población de Los Bajíos, otro asentamiento guarijío, son 45 kilómetros y alrededor de 2 horas.

 

De Navojoa a Álamos son 52.5 kilómetros y se recorren en alrededor de 45 minutos. Desde ahí hasta la comunidad de San Bernardo, donde hay una colonia guarijía, son 50 kilómetros y 40 minutos de recorrido. Desde ese punto hasta Mesa Colorada, donde se concentra el mayor número de pobladores de la etnia, son 35 kilómetros de terracería por la Sierra y aproximadamente 2 horas y media de trayecto.

Hace

42 años

fueron reconocidos

Aunque se estima habitan desde hace siglos en su territorio actual, los guarijíos fueron reconocidos por las autoridades federales entre 1975 y 1976, lo que los convirtió en el grupo étnico del País con el descubrimiento y reconocimiento más recientes.

El investigador de El Colegio de Sonora Jesús Armando Haro Encinas, quien por años ha trabajado con este pueblo originario, considera sus posesiones culturales como una mezcla interesante, ya que tomaron rasgos de yaquis, mayos y los rarámuris, de Chihuahua.

“Es muy interesante hablar sobre los guarijíos porque los tengo en el concepto de lo que se llamaría una etnia bisagra, un pueblo que está haciendo su cultura justamente de una relación entre dos culturas, de las cuales toma elementos tanto culturales como lingüísticos”, explicó.

Las creencias religiosas de los guarijíos también son una mezcla del catolicismo. Piensan que Dios los hizo a ellos nobles de corazón, mientras que el hombre blanco es obra del demonio. Sus fiestas tradicionales, como la tuburada, están relacionadas con ciclos agrícolas y otros elementos.

 La base de su alimentación es la tortilla de maíz y el frijol. Rara vez comen carne y generalmente cuando lo hacen consumen el venado.

Flor del árbol papache la cual tiene uso medicinal para el mal de orín

Ésta y otras variedades de flores son reproducidas en los bordados de punto de cruz que realizan las mujeres guarijías.

En su dieta alimenticia de frutas silvestres, yerbas y raíces, los guarijíos llegaron a conocer y dominar hasta 123 variedades de plantas comestibles y 17 medicinales.

presentado por

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la sombra de Los Pilares