COLUMNAS
ANÁLISIS SIN FRONTERAS
Pegasus le pega a Peña

Patética la primera reacción de la Presidencia ante las denuncias hechas en el artículo del New York Times -señalando que el Gobierno federal estaría involucrado en el espionaje de periodistas, líderes sociales y sus familias. ¿Quién le recomendó al Presidente del país -donde ejercer el periodismo es una de las profesiones más peligrosas del planeta y que lo acusan de espiar periodistas- que su primera respuesta debió de reducirse a una carta mal redactada? Además de que la firmó un funcionario de tercer nivel en la Presidencia. En la carta que se envió al editor del New York Times, le pide de favor que les digan a las víctimas del espionaje que denuncien.

Fue tan mala la reacción que la conclusión de todos fue es que sí están usando el famosos Pegasus para espiar periodistas y líderes sociales. La pregunta es ¿cuántas personas más estarían siendo víctimas de este spyware? Pues el Presidente ya se apuntó en la lista de afectados la tarde de ayer cuando desde Lagos de Moreno, Jalisco, en la ceremonia de apertura de un Parque Industrial dijo que a veces “recibo mensajes cuya fuente desconozco, pero procuro en todo caso ser cuidadoso en lo que hablo telefónicamente. No faltará quién exhiba alguna conversación mía, ya ha ocurrido, ya ha pasado”.

También aprovechó este foro para negar categóricamente “cualquier intervención en la vida privada de cualquier ciudadano” ya que dijo que “éste es un Gobierno que respeta y tolera las voces críticas”. Se quejó de que a la gente le resulte fácil señalar al Gobierno como una entidad espía y aseguró que las personas que han sido víctimas no podrán demostrar que sus vidas se hayan visto afectadas “por esas supuestas intervenciones y ese supuesto espionaje”.

Pegasus fue desarrollado por la compañía israelí NSO Group y vendido al gobierno mexicano. La demanda de las víctimas establece que la PGR y la Sedena están entre los órganos gubernamentales que adquirieron el spyware.

Los hallazgos clave de la investigación de The Citizen Lab de la Universidad de Toronto indican que el Spyware desarrollado por NSO Group: 1. Se usó en contra de periodistas mexicanos, abogados y un niño. NSO Group es una firma que se auto-describe como compañía de “guerra cibernética” que vende a gobiernos spyware exclusivo; 2. Los objetivos investigaban casos de corrupción que involucran al Presidente y la participación de las autoridades federales en abusos contra los derechos humanos; 3. Los mensajes que recibían los objetivos se hacían pasar como por parte de la Embajada de los Estados Unidos en México y otros como alertas Amber sobre niños secuestrados; 3. El objetivo menor de edad recibió intentos de infección incluyendo una comunicación donde se hacían pasar por el Gobierno de EU.

Si el Gobierno usó el famoso Pegasus para espiar periodistas y activistas, ahora se volverá un arma inútil para perseguir a los que debieron ser los objetivos reales: Terroristas y criminales. En una conferencia de prensa celebrada en la Ciudad de México se reveló que se han dado 88 casos de intento de espionaje en contra de periodistas y trabajadores de derechos humanos a través del uso de spyware, lo cual está documentado por investigadores.

El problema que tiene Peña es que su gabinete y el PRI están más ocupados en hacer campaña y grilla entre sí, para que en algunos meses quede un candidato o candidata del tricolor quienes no podrán hacer campaña sin atacar ferozmente al Presidente. Si no les preocupa gobernar, mucho menos proteger el legado histórico -si es que le queda un legado al Presidente- ante la guerra intestina que habrá dentro del PRI, los posibles candidatos, los enemigos de Peña y su gabinete. Los escándalos se irán acumulando y el “lame duck” del Presidente tendrá poca capacidad de reaccionar y ahora sí, nadie saldrá a defenderlo.

En el caso de las acusaciones del NYT, debería de hacer presencia, por ejemplo, el encargado de la Seguridad Nacional e inteligencia del País, el secretario de Gobernación. Pero obviamente Miguel Ángel Osorio Chong no puede salir enfrentar las acusaciones del NYT, porque busca la candidatura de su partido. Si hubiera la voluntad de investigar, encontrar quiénes y cómo están llevado acabo el espionaje sería relativamente sencillo. Lo único que tiene que hacer la PGR es demandar que la empresa NSO Group revele quiénes en México tienen su software y en contra de cuáles teléfonos celulares se usó Pegasus. Si no fueron entidades gubernamentales los que hicieron el espionaje, entonces la empresa debería proporcionar información, ya que violaron su supuesto convenio de no vender este spyware para usos que no tuvieran que ver con la persecución de terroristas y criminales. Al tener la información, se tendrá que perseguir penalmente si este espionaje no se hizo con orden judicial. Literalmente, pusieron en jaque al procurador Raúl Cervantes, quien no sólo deberá demostrar por qué no avanza la investigación y no hay inculpados, porque protege al Gobierno.

Lo interesante es que este tipo de investigación la podrá continuar la siguiente administración, que seguramente encontrará la forma de vincular quiénes compraron el Spyware y cómo lo usaron.

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