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Una escritora de tiempo completo
Vivir entre personajes
Para Eve Gil, la Literatura es simplemente todo... el cine y la música a veces la salvan, pero las letras la atrapan y la liberan a la vez
Por Liliana Chávez
lchavez@elimparcial.com Lectora antes que escritora, Eve Gil supo que la Literatura serÃa parte de su vida mientras las lágrimas le impedÃan decir el fragmento que le correspondÃa en una lectura coral de “El ruiseñor y la rosa†que alguna vez realizó en la escuela secundaria. La descripción que Óscar Wilde hacÃa de la muerte del ave provocó las lágrimas de la futura escritora y a partir de entonces comenzó a leer todo lo que de ese autor encontraba, luego vino Emily Brönte y sus “Cumbres borrascosasâ€, después Allan Poe, Lovecraft y un interminable resto. Conmover a sus lectores como ella es conmovida con la Literatura ha sido su fin desde que empezó a escribir, desde las copias de su primera novela que a los 13 años de edad repartÃa entre sus compañeras de escuela hasta su última obra publicada en España y los cuentos con que acaba de de ganar el Premio Nacional “EfraÃn Huerta†2006. En su conversación saltan los inevitables Kafka, Proust, Flaubert, Joyce, Cervantes, Woolf... las obras literarias la pueden marcar, pero más sus personajes. Por ello desea hacer lo mismo: Crear personajes entrañables como los BuendÃa de Gabriel GarcÃa Márquez o el extranjero de Albert Camus. “Quiero escribir libros que no me hagan sentir homicida de árboles... quiero escribir libros que no nada más sean novelas que diviertan, sino que los personajes se queden grabados, que los traigas como si fueran de tu familiaâ€, dice determinante. AsÃ, lo que empezó como un ejercicio de experimentar otras vidas a través de la Literatura, de viajar o vivir una catarsis, le permitió después encontrar en las letras un medio único de comunicación: “La escritura me ayudó a expresar cosas inexpresables, puedes llorar pero no puedes traducir con palabras, lo que realmente está provocando ese dolor nada más en literatura lo puedes explicarâ€. Y es que lo inexplicable encuentra forma en sus obras. Eve Gil en su propio recuento novelÃstico hace evidente la búsqueda de esta intención de expresar: La vida que conocÃa y los personajes que poco disfrazaban a su prototipo real de personas conocidas en el ambiente artÃstico hermosillense en “Hombres Neciosâ€, su primera novela, hasta la más reciente, “El cenotafio de Beatrizâ€, que antepone a los otros, las experiencias imaginadas o reales de quienes son ajenos a ella casi por completo. Ella sólo escribe. Para Eve, “El cenotafio de Beatriz†es un homenaje a “La divina comediaâ€, del italiano Dante Alighieri; para los académicos, comenta ella misma imitando el discurso formal: “Es un ejercicio de intertextualidadâ€, pronuncia con trabas y risas... ella sabe que lo único que importaba era mostrar el dolor de seres atrapados en un infierno terrenal. Los dantescos cÃrculos del infierno generan los personajes: Criminales, travestis, prostitutas, traficantes. El espacio puede ser otro, Ciudad de México, traducida en Ciudad del Dolor; el tiempo también, siglo XXI, pero la complejidad humana permanece. Publicar en una editorial extranjera (Roselio Delgado Editores) es un logro en su carrera. La casa editora española que decidió publicar esta novela sólo trabaja con escritores europeos, mayor satisfacción para Eve, quien desde que observó los ejemplares de RD quedó cautivada por su belleza como objeto y después, sólo después, por su propuesta.
Vocación de escribir Secretaria bilingüe por imposición familiar. Lo define como “una cosa muy feaâ€, que sin embargo prometió nunca utilizar. Al concluir sus estudios, después de cursar la educación secundaria, se prometió a sà misma tener cualquier trabajo menos el de secretaria. Su decidida venganza personal hacia un tÃtulo que no deseaba la llevó a elegir la Licenciatura en Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, varios trabajos y citas al sicólogo después. Aficionada desde pequeña a la lectura y la escritura, la Escuela de Letras le abrió otros mundos, pero también otras frustraciones. La Literatura escrita por mujeres estaba casi eliminada de los planes de estudio y desde entonces su interés en rescatar como detective las huellas de letras femeninas de todos los tiempos y espacios no ha parado. Aficionada desde pequeña a la lectura y la escritura, la Escuela de Letras le abrió otros mundos, pero también otras frustraciones. La Literatura escrita por mujeres estaba casi eliminada de los planes de estudio y desde entonces su interés en rescatar como detective las huellas de letras femeninas de todos los tiempos y espacios no ha parado. Con bebé en puerta, siempre el trabajo necesario para sobrevivir y la incesante necesidad de escribir, el tiempo para la escuela se redujo hasta que tuvo que abandonar la carrera, “preferà dejar la escuela que dejar de escribirâ€. La literatura empezó a ser parte de su vida, la veÃa en lo que le sucedÃa, empezaron a surgir los cuentos, los ensayos, las novelas. Conoció también entonces el periodismo, oficio que le darÃa casi literalmente de comer y que lo sigue haciendo: “Es lo que me ayuda a no decir que no hago nadaâ€. El periodismo como oficio, pero también como técnica: En sus novelas utiliza las entrevistas y el reportaje como pasos previos a la redacción misma, sumergirse en la realidad que la rodea o en la que aún desconoce es la inspiración y el secreto para crear personajes verosÃmiles. Lo anterior lo aprendió ya lejos de su tierra natal, de la que partió para radicar, hasta ahora, en el Distrito Federal. ¿Autoexilio? Ella prefiere no llamarle asÃ, muy radical para su gusto. “No es autoexilio, es parte de tu desarrollo, porque si te quedas estancado en un lugar lo vas a reflejar en lo que escribesâ€. El beneficio fue ganar una visión externa, el efecto de sorpresa ante una nueva realidad: Desde un hombre que camina sobre vidrio hasta la convivencia con sus vecinos traficantes, ladrones y prostitutas adolescentes. “En el trabajo artÃstico es casi obligatorio salir del lugar de origen y explorar otras cosas, es como volver a nacer, ayuda a acrecentar las emociones y a crearâ€. Eve Gil asegura que no salió de Sonora para hacerse famosa, pero su nombre es cada vez más cotidiano en las editoriales, concursos literarios y en la prensa nacional que difunde sus columnas “La trenza de Sor Juana†y “Charlas de caféâ€. “Me cuesta mucho trabajo hacer otra cosa que no sea leer ni escribir, incluso me he impuesto como disciplina ver la teleâ€, confiesa la escritora. Pero la Literatura es simplemente todo, y aunque el cine y la música a veces la salvan, las letras la atrapan y liberan a la vez. |