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Profepa envÃa las vÃsceras de las aves para resolver la incógnita
Analizarán pichones en México
Por sugerencia del Laboratorio Estatal de Salud Pública, que no pudo determinar las causas de la muerte, los órganos de las aves serán revisadas en el Centro Nacional de Salud Animal
Por Sergio Fimbres
sfimbres@elimparcial.com
Las vÃsceras de cuatro pichones encontrados muertos en la Plaza Zaragoza fueron enviadas a un laboratorio de la Ciudad de México porque el Laboratorio Estatal de Salud Pública no pudo determinar las causas de su muerte. Ernesto Munro Palacio, explicó que luego de 15 dÃas de análisis en el recinto de la SecretarÃa de Salud, los laboratoristas no encontraron la sustancia que mató a más de 50 aves. “Después de hacer un barrido cualitativo, asà como una prueba cuantitativa especÃfica de cuatro metales, Cadmio, Plomo, Arsénico, Talio... “Resultó que ninguno de estos metales, que son tóxicos y que pudieron haber sido causa del envenenamiento, fueron detectaron en las vÃscerasâ€, detalló delegado de la ProcuradurÃa Federal de Protección al Ambiente (Profepa). “Por lo tantoâ€, indicó Munro Palacio, “seguimos sin tener la causa que ocasionó el fallecimiento de las avesâ€.
Más tecnologÃa Francisco Barragán Duarte, director del Laboratorio Estatal de Salud Pública, informó que sugirieron a la Profepa enviar los órganos de los pichones al Centro Nacional de Salud Animal para resolver la incógnita. Reconoció que el Laboratorio sà tiene limitaciones para analizar a los animales, pero para detectar cualquier enfermedad humana cuentan con tecnologÃa más avanzada. Refirió que en caso de que haya un cobro por parte del Centro Nacional de Salud Animal, éste tendrÃa que absorberlo la dependencia federal. Las vÃsceras de los pichones, cuyo peso no rebasan los 250 gramos, fueron enviados a través de una compañÃa de transportación aérea que cobró 480 pesos a la SecretarÃa de Salud. Fue el pasado 27 de abril cuando aparecieron alrededor de 50 palomos muertos en la Plaza Zaragoza. Luego las autoridades religiosas de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, mandaron colocar redes y alfileres metálicos, de 25 centÃmetros de largo, en las cornisas del edificio para evitar que estos animales sigan haciendo daño. |