|
Autoridades llaman a utilizar métodos menos agresivos
Piden evitar las “puntas†para espantar a pichones
La Profepa aún investiga el caso del envenenamiento de las aves encontradas la semana pasada en la Plaza Zaragoza
Por MarÃa del Carmen Salazar, Sergio Fimbres y Shaila Rosagel
msalazar@elimparcial.com
El uso de picos en las cornisas de Catedral para evitar que los pichones se posen ahÃ, es un poco agresivo, pero permitido, afirmó el director del Centro de Salud Animal, Samuel FarÃas Gutiérrez. “Lo que pasa es que cada quien en su propiedad privada pueden hacer lo que más les convenga para protegerâ€, dijo, “ese es un método punitivo un poquito agresivo, pero es permisible por las leyes, no hay nada que impida ese tipo de cosasâ€. Pero envenenar a estas aves es un acto vandálico que pone en riesgo la salud, por lo que se debe optar por otros métodos para ahuyentarlos como mallas de alambre o pinturas repelentes, barreras que son más nobles que matarlos con un veneno, señaló. Sobre los poco más de 50 pichones que aparecieron muertos hace varios dÃas en la Plaza Zaragoza, dijo que se llevó algunos para practicarles autopsias y se dieron cuenta que fueron intoxicados. El delegado en Sonora de la ProcuradurÃa Federal de Protección al Ambiente recomendó no envenenar a los pichones de la Plaza porque aunque no son una especie protegida, cumplen una función prioritaria en la cadena alimenticia. “Si tanto daño hacen estos animales, los involucrados deben buscar una forma más ‘humana’ para retirarlos de los edificios históricosâ€, consideró Ernesto Munro. Dijo que aún el Laboratorio Estatal de Salud Pública no ha entregado los resultados de la muestra de cinco pichones que aparecieron envenenados y que la dependencia investiga el caso. |