DE AQUÃ PARA ALLÃ
Operación ratonera
Germán Dehesa
Ya lo dije, pero creo que es importante repetirlo: Si el señor Arturo Montiel después de “haber tomado la decisión más difÃcil de su vida†(¿no fue una decisión difÃcil quedarse con nuestro dinero?), se puede retirar tranquilamente a alguna de sus varias decenas de casas, sin que nadie lo investigue, sin que nadie lo moleste, sin que nada empañe su cielo pagano; si esto ocurre asÃ, la sociedad mexicana estará recibiendo un mensaje atroz: Puedes robar, puedes saquear, puedes traficar influencias, puedes valerte del poder para el exclusivo fin de enriquecerte, sin que nadie te moleste, sin que la justicia mexicana se dé por aludida o lastimada. En asuntos asÃ, nosotros los ciudadanos podemos y debemos jugar un papel de primera importancia. Si en el PRI ya se dieron por satisfechos, si nuestra justicia no se dio por enterada, sólo quedamos nosotros para decir con toda fuerza y firmeza que ya estuvo suave; que ya estamos hartos de que nos roben y que con absoluto cinismo se exhiban frente a nosotros con sus coches, sus señoras, las familias de sus señoras (los Bugón de PaguÃs), sus hijos, tan inteligentes ellos, sus casas, sus terrenos, sus cuentas bancarias, sus dispendios imbéciles, su pelo multicolor, su incurable dislalia y todos los bienes que se han agenciado con su sueldito de “servidores públicosâ€. Ya no aceptamos eso, ya nos cansamos de que nos vean la cara. No quiero ni pensar en que allá en lo más oscurito de mero arriba, hubo ya un arreglo del tipo de: Ustedes se olvidan de Montiel y nosotros nos olvidamos de los Rafflecitos Bribiesca. No lo sé, ni tengo manera de probar nada de esto, pero, por si algo asà estuviera pasando, yo ciudadano anuncio que las instituciones de la justicia mexicana están en un grave entredicho si no investigan a fondo a Arturo Montiel, a los moconetes Bribiesca y, ya metidos a darle una aseadita a la casa, a la familia Patrón Laviada que, al parecer, también salió uña negra. Me estoy movilizando para conseguir la mejor asesorÃa legal a nuestro alcance. A este respecto, toda ayuda será bienvenida. Lo que centralmente me interesa es que esta operación “Ratonera†tenga el mayor respaldo ciudadano que podamos obtener. Si tú, lectora lector querido, también te sientes ganado por el hartazgo y tienes hambre y sed de justicia, brÃndanos tu apoyo y envÃanos un correo electrónico con tu nombre, tu edad, tu teléfono y tu propio correo electrónico a esta dirección: ratonera@plazadelangel.com.mx para que podamos ser miles los ciudadanos que ya no estamos dispuestos a agacharnos y a, una vez más, aceptar que se burlen de nosotros y de la justicia como si esta burla fuera un inexorable mandato del destino. No es asÃ, no debe ser asÃ; en la democracia verdadera, esto no puede ser asÃ. Lo platicaba hace un rato con Guadalupe Loaeza con la que hablé largamente. Ella decÃa: Ya quisiera yo ver a doña Maude haciendo cosas asà en Francia; simplemente no las harÃa porque allá las instituciones de justicia no se lo permitirÃan. Pregunto yo: ¿En México por qué habrÃamos de permitirlo? TodavÃa hoy, nuestros organismos encargados de perseguir el delito y de hacer justicia se pronunciaron en el sentido de que, puesto que no hay una demanda formal, no hay nada que perseguir en el caso de Arturo Montiel. Me parece horripilante y desalentador que digan cosas asÃ. Yo soy un ciudadano sin antecedentes penales (creo) y al corriente en el pago de sus impuestos (también creo) y yo acuso a Arturo Montiel y a quien resulte responsable de enriquecimiento ilÃcito, de saqueo del erario y de los delitos que de todo esto se sigan. Creo que no estaré solo en mi acusación. No hay en México un solo medio importante, tanto electrónico como escrito, que no haya detectado y ubicado alguna propiedad del señor Arturo Montiel. Cualquiera de ellas vale más que la acumulación Ãntegra de todos los salarios que este truhán ha recibido a lo largo de los años en que nos ha “servidoâ€. TodavÃa hay ingenuos que me dicen que Montiel ya está suficientemente castigado con la renuncia a sus aspiraciones presidenciales. Están como trepanados. Ésa es solamente una bronquita entre rateros. Quedamos insatisfechos, totalmente insatisfechos, nosotros, los ciudadanos.
¿Qué tal durmió? DCLIII (653) De eso hemos estado hablando. ¿Seguirán dormidos? Cualquier correspondencia con esta ratonera columna, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R). Germán Dehesa, licenciado en Letras Hispánicas con estudios de doctorado en Letras de la Facultad de FilosofÃa y Letras de la UNAM; profesor universitario.
|