El sábado que visite el Estado para reunirse con los panistas duros en un evento en Hermosillo, el recién estrenado secretario general del PAN en el País, Rogelio Carbajal, “El Roger” para sus amigos, tendrá oportunidad de darse cuenta que los demonios ya andan sueltos en las filas azules y que los cuatro precandidatos a Gobernador intentan, pero no han podido, dejar de darse sus golpes debajo de la mesa.
La sesión del Congreso del Estado del día 15 de septiembre de 2006 fue muy especial. Ese día no sólo concluía el periodo de la 57 Legislatura, sino que también se revisaba la Cuenta Pública del Gobierno del Estado. Para ello, la jugada de la fracción del PRI para que el dictamen quedara como aprobatorio y sin observaciones fue de epopeya. El orden del día establecía que primeramente el diputado presidente de la Comisión de Vigilancia presentaría el dictamen y después las fracciones de oposición harían un posicionamiento y expresarían sus observaciones sobre la cuenta estatal.
Me parece que uno de los pocos acuerdos a que están obligados todos aquellos que aspiran a un cargo de elección popular sería el de respetar la actuación del Consejo Estatal Electoral y evitar en lo posible desacreditar (como acostumbran algunos) al árbitro en el afán de incrementar su capital político vía la estrategia de hacerse las víctimas.