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Los secretos del cónclave

117 cardenales participarán en la elección del nuevo Pontífice; éste deberá obtener al menos dos terceras partes de los sufragios.
117 cardenales participarán en la elección del nuevo Pontífice; éste deberá obtener al menos dos terceras partes de los sufragios.
Publicada:      Por: SUN    
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CIUDAD DEL VATICANO(SUN) Para la mayoría de los expertos, el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI debe considerarse casi inédito, no sólo porque la última renuncia a un pontificado que registra la historia vaticana, la de Gregorio XII, se remonta al año de 1415, sino porque Joseph Ratzinger ha decidido vivir el resto de su vida dentro de los muros vaticanos.

Benedicto XVI había en alguna forma anticipado su renuncia en la Luz del mundo (2010), un documento en el que explicaba que un Papa podía renunciar al pontificado "en un momento de serenidad, no en el momento del peligro" haciendo asimismo notar que sus fuerzas iban disminuyendo y que temía que el trabajo que conllevaba su misión era "excesivo para un hombre de 83 años".

El pasado día 11, con 85 años, Ratzinger sorprendió al mundo al anunciar que renunciaría a su pontificado el 28 de febrero a las 20 horas, con lo cual se convertirá en el cuarto Pontífice en la bimilenaria historia del Vaticano que abandona su ministerio.

Aun cuando no se sabe con exactitud la fecha del inicio del cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI, Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, dijo que podría comenzar antes de lo que establece la actual Constitución Pontificia Universi Dominici Gregis: 15 o 20 días después de que la sede apostólica haya quedado vacante".

A partir del 1 de marzo, los titulares de los dicasterios vaticanos dejarán sus cargos, el Colegio Cardenalicio se ocupará del gobierno de la Iglesia de Roma y las "congregaciones generales", que si bien de manera informal ya lo han hecho, iniciarán oficialmente las reuniones de los grupos de electores destinadas a construir el perfil del nuevo Papa y a identificar a los electores con más posibilidades de ascender al trono de Pedro.

Los purpurados Ángelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re, vicedecano del colegio,Tarcisio Bertone, camarlengo, Jean Louis Tauran, protodiácono, y lógicamente los 117 cardenales, serán los indiscutibles protagonistas de esta anómala elección.

La mañana del día de inicio del cónclave los 117 cardenales electores se reunirán en la basílica de San Pedro para celebrar la misa "pro eligiendo Papa”.

Una vez que los cardenales hayan tomado posesión de sus lugares en la Sixtina prestarán juramento e inmediatamente el maestro de las celebraciones litúrgicas, monseñor Guido Marini, pronunciará el extra omnes, que obligará ha salir a todos los que no participarán en la elección.

En ese punto iniciarán las votaciones. Para que tenga validez la elección del Pontífice será necesario, como establece la ley vaticana, que el cardenal elegido obtenga al menos las dos terceras partes de los sufragios emitidos. Pero si durante la votación ninguno de los electores obtiene esta cifra, las boletas electorales depositadas serán quemadas y se convocará a una nueva votación por la tarde o la mañana siguientes.

En caso de que luego de tres días no se consiga elegir al Papa la votación será suspendida por un día, con el fin de que los cardenales tengan una pausa de oración y libre diálogo entre ellos.

Importante en el conclave es la presencia de tres escrutadores, que serán designados a la suerte y estarán en una mesa colocada frente al altar. En cada votación, luego de haber entregado las "boletas electorales", uno de ellos las abrirá, verá el nombre escrito y las pasará al segundo, quien también las leerá y las entregará al tercero, quien dirá en voz alta el nombre del cardenal votado.

Una vez elegido el nuevo Papa, el vicedecano, el cardenal Re, se acercará a él y le formulará dos preguntas: ¿Acepta ser Papa? Será la primera y de obtener una respuesta afirmativa le hará la segunda ¿Cómo desea ser llamado? Concluido este ancestral rito, la fumata blanca que saldrá de la chimenea de la Sixtina anunciará al mundo la elección del nuevo Pontífice, quien será conducido a la "sala de las lágrimas", llamada así por las lágrimas de emoción que derraman los pontífices en estas trascendentales ocasiones.

Momentos más tarde, el nuevo Santo Padre, luego de haber rezado ante la tumba de Pedro, se presentará por primera vez ante el mundo y desde el mismo lugar pronunciará la su primera bendición Urbi et orbi (Para la ciudad y el mundo).

No será sin embargo ese día cuando el Pontífice tome posesión del apartamento pontificio. Al día siguiente, después de remover los "sellos" colocados a la salida del anterior Papa, el electo será introducido por el camarlengo en su nueva morada. ¿Dónde pernoctará la noche de la elección el nuevo Papa? Aún no se sabe, algunos pontífices la pasan en un apartamento de la Torre de San Juan, localizada cerca de los jardines vaticanos, pero no hay una regla escrita.
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