COLUMNAS
EN LA LUPA
Designaciones públicas

Sin duda uno de los grandes retos de la calidad de nuestra democracia en los próximos años serán las designaciones que se realizan para ocupar puestos de relevancia, ya sea por lo estratégico que sean para el ejercicio de nuestros derechos o para el control de las instituciones públicas.

Tradicionalmente las designaciones han sido por dedazo, por negociación entre los partidos políticos, privilegiando las cuotas y los cuates. Han sido, en otras palabras, el reparto del “pastel” de los puestos públicos para procurar un equilibrio de las fuerzas políticas.

Durante un tiempo, esa “normalidad” fue la aceptada. Existen dictámenes legislativos por el que se nombran a personajes en puestos estratégicos que son una verdadera oda a la discrecionalidad, sin la más mínima razón o argumento del por qué el designado es la persona idónea para tal puesto.

Hace no mucho empezaron a surgir elementos mínimos de transparencia para dotar a estos nombramientos de un poco de legitimidad (ya que la legalidad no ha sido suficiente). Los elementos mínimos han sido discutidos ampliamente por organismos de la sociedad civil.

Ahora que la Comisión de Selección (CS) del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) ha designado a la última de sus integrantes, es positivo y posible hacer valoraciones respecto de los elementos que permiten revisar la experiencia. No se agotará en una columna, por supuesto, pero vale la pena hacer un recuento de las buenas prácticas internacionales sugeridas para proveer de transparencia a un proceso de esta naturaleza.

Nota: Debo insistir, la transparencia no es sinónimo de rendición de cuentas. La transparencia nos permite ver, permite evidenciar y tener elementos para que se haga realidad la rendición de cuentas.

De los primeros estándares del proyecto “Designaciones Públicas” www.designaciones.org está el cumplimiento de los procedimientos legales. Lo estrictamente legal. Además, se recomienda establecer procedimientos específicos para cada designación; esto es, emitir convocatorias o documentos especiales en donde se especifique la forma en la que se habrá de tomar la decisión.

Se sugiere “el establecimiento de plazos específicos y obligatorios en dichos procedimientos”, esto es que las convocatorias o acuerdos deben establecerse con claridad dichos plazos. Además, un elemento fundamental es la “máxima publicidad durante todo el proceso”, lo que puede significar la transmisión en vivo en canales públicos (o digitales), la creación de micrositios específicos, realizar audiencias públicas (entrevistas), que se publiquen los expedientes de candidatos, se publiciten los mecanismos de evaluación (metodologías, etcétera) y se publiquen los resultados.

También se recomienda que se defina un perfil ideal que se adecue al contexto político de la institución en cuestión, que trascienda los requisitos normativos y que se haga una ponderación de lo que se necesita.

El documento “Pasos para una buena designación” establece muchos más elementos, como la definición de mecanismos de evaluación precisos a partir del perfil ideal y, especialmente, que haya una correspondencia (congruencia) entre los resultados de la evaluación y la decisión final.

Un elemento central es la participación ciudadana. Permitir a la sociedad que presente impugnaciones, que emita apoyos u objeciones, entre distintos mecanismos para que la sociedad sea parte del proceso que; bueno, es preciso decir que en torno al CPC fuimos ciudadanos en un organismo colegiado quienes realizamos la evaluación y designación de otros ciudadanos.

En el caso de Sonora, al realizar este proceso, se cumplieron los estándares que se establecen para una buena designación.

Si bien, el reto estará en un futuro en que las deliberaciones puedan darse de forma pública sin trasgredir información sensible o datos personales, la calidad de esta decisión, haciendo pública la calificación personal nominal sobre cada rubro ha sido (y estoy seguro será) un piso mínimo muy difícil de superar.

Traducir elementos subjetivos personales de apreciación cualitativa sobre los atributos de aspirantes y plasmarlos en números para orientar (ojo, para orientar) una decisión es complejo y ciertamente es perfectible, pero es hasta hoy lo mejor que tenemos. Seguramente evolucionarán los criterios en cada uno de los rubros, pero por ahora podemos decir, misión cumplida.

Personal y profesionalmente aprendí mucho, especialmente en que en estas cosas (como casi siempre), no se puede dejar contento a todo el mundo pero que, a la hora de construir las reglas y de trabajar, son pocos los que están dispuestos a aportar. Ahí siempre se esconden.

¡Hasta la próxima!

Los comentarios a las notas son responsabilidad de los usuarios. Ayúdenos a que sus contenidos sean adecuados. Participe responsablemente y denuncie los comentarios inapropiados. Los comentarios que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de forma automática. Revise por favor las reglas completas que regulan los comentarios de los usuarios.